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Ten en claro y siempre presente qué tipo de internados en Nueva York estás buscando, y evitar terminar con una desagradable sorpresa.

Prácticamente desde toda la vida, la palabra “internado” ha sido interpretada de distintas maneras, adquiriendo sonoridades bastante distintas, esto dependiendo lugar del planeta en el que nos encontremos al momento de escucharla o leerla.

En ese sentido, cuando hablamos de internados en Nueva York estando ubicados en algún punto de los Estados Unidos, es común otorgarle al término (boarding school, en inglés) características que apuntan a una especie de “élite”, privilegios e inclusión una rica tradición.

Así, cuando nos referimos a un internado en un territorio anglófono (un sitio habitado por población de habla inglesa), a la mente vienen construcciones victorianas, góticas o neo-góticas majestuosas, siempre rodeadas de campus extensos que desbordan naturaleza. Pero no sólo eso, sino que también se incluye en el imaginario campos e instalaciones deportivas semiprofesionales, laboratorios de última generación y bibliotecas centenarios. Vamos, el primer mundo.

En el otro lado de la moneda, si de igual forma escuchamos de “internados en Nueva York”, pero hemos crecido y en México, España o un país hispanoparlante, lo más seguro es pensar que el término evoca a un sitio donde se castiga al joven rebelde al mismo tiempo que se le imparte disciplina.

Sin embargo, poco a poco esta es una situación que ha ido cambiando. Es verdad que aún existe una cantidad importante de internados cuyo objetivo principal es componer trayectorias erráticas, principalmente en el caso de adolescentes. Y no, no hay señales concretas que apunten a la desaparición de estos en el mediano o en el largo plazo.

Puntualizado lo anterior, durante las décadas más recientes, en países latinoamericanos se ha venido dando la aparición de internados que más bien actúan como centros educativos de excelencia. Complejos cuyo público meta no son los clásicos jóvenes rebeldes cuya conducta ha orillado a sus padres a rendirse y delegar la educación de sus hijos a terceros.

Es por todo lo aquí expuesto que, al momento de buscar internados en cualquier parte del mundo, es importantísimo estar seguros de qué tipo de institución estamos buscando, basándonos en el objetivo que perseguimos: ¿queremos que el comportamiento rebelde de un menor mejores? ¿O más bien deseamos inscribir al joven en una escuela de la máxima calidad? Así, y sólo así, será posible evitar confusiones al elegir entre uno u otro internado.